sábado, 5 de junio de 2010

OMG!!!

No seria una estudiante universitaria si no tuviese la ardua tarea de tener que presentar para 30 mil materias en una semana!!! -.-" Viendo parasitologia una materia teorico-practica por segunda vez con un examen de miles de hojas y miles de terminos parasitarios, por otra parte esta geriatria-gerontologia materia pa deprimente, quien quiere saber como $)%(#)$"&( va a envejecer y cuales seran las enfermedades que ni dios quiera vas a sufrir cuando llegues a ese estado senil en donde necesitaras la ayuda de los mal agradecidos de tus hijos y los hipocritas de tus nietos!!! Damn it´s not easy!!! Fuerte pensar en la idea de que hay q lidiar con tantas cosas para lograr ser alguien en esta vida!!!

El weekend pasado pude disfrutar con orgullo la graduación de tsu de unas amigas, muy lindo el acto; eso me hizo en lo que de verdad quiero en esta vida y de algo estoy muy segura la MEDIOCRICIDAD no esta en mi futuro ni en mi lenguaje...ciertamente lo unico q me he planteado en esta vida sin importar las cosas que tenga q pasar es el exito!!! So more positive than ever!!! Pa´adelante!!! =P

domingo, 23 de mayo de 2010

Un Pedazo de Mi


01:51 De la madrugada del domingo 23/05/10 creando un medio de escape, nueva en esto. Pues un placer poder estar por aca y poder contarles un poco de mi. Estudiante universitaria de 20 años de edad esperando recibirse como Lic. en Enfermería de la UDO en Cd. Bolivar, con muchas expectativas con una vida normal y una familia genial. Aca les dejo un poco de mi!!! xD

sábado, 22 de mayo de 2010

Musica Y Autocuración

Una actitud mística ante la salud es aquella que se rinde a la perfección de los procesos naturales, que busca comprender, más que controlar, la Naturaleza, que trata de acompasarse a ella, como el surfista se acompasa con la ola

El efecto placebo es una paradoja de la medicina. Es una forma de decir, o de admitir, que la confianza del enfermo en su sanación puede en sí ser suficiente para estimularla. Es algo similar al fenómeno de los equipos de fútbol: siendo todos los campos de fútbol iguales, todo el mundo sabe que jugar “en casa” siempre mejora el rendimiento de los jugadores.

Es por eso que los estudios sobre la eficacia de los medicamentos deben realizarse a doble ciego, única forma de asegurarse que la mejoría no ha sido creada por la mente del enfermo. El efecto placebo es, simplemente, el efecto que produce la confianza, la fé en que una medicina nos puede curar. Pero no es el comprimido, sino esa confianza, la que pone en marcha la capacidad de autosanación. Estimular esa capacidad, por diversos medios, ha sido siempre la base de la medicina popular de prácticamente todos los pueblos.

En su libro “La curación espontánea”, el Dr. Andrew Weil narra decenas de casos en los que, contra todo pronóstico, fuerzas curativas internas extraordinarias sanaron a personas que se encontraban en situaciones muy críticas. Un buen médico o terapeuta es aquel que no solo conoce su técnica, sino que además tiene ese “plus” catalizador: el arte de despertar en el enfermo su capacidad y voluntad para sanar. Muchos oncólogos con una visión “holística” saben que enfermedad tiene una variable psicosomática, y que el pronóstico está en parte vinculado con el deseo de vivir. Cuando la vida se ha hecho insoportable y no se produce ningún cambio, la perspectiva de volver a ella puede ser suficiente para que el enfermo de alguna forma “renuncie” a la curación. Un fuerte deseo de vivir, en cambio, es un poderoso motor para la autocuración.

Cuando se estudia fisiología, o biología, o cualquiera de las ciencias naturales, es inevitable caer rendido de admiración ante la perfección y la infinita inteligencia inherente a todo sistema vivo, y cuyo objetivo es la vida y la salud. Una actitud mística ante la salud es aquella que se rinde a la perfección de los procesos naturales, que busca comprender, más que controlar, la Naturaleza, que trata de acompasarse a ella, como el surfista se acompasa con la ola. En muchos aspectos de la vida, y a menudo en la salud, a menudo somos como el surfista tratando de decirle a la ola lo que tiene que hacer.

Reconocer ese orden interno de los procesos naturales, esa lógica infinita tanto de la salud como de las enfermedades, nos conduce a interesarnos cada vez más por las causas de los trastornos que por remendar torpemente las consecuencias de nuestro mal-vivir. Y cuando se incide sobre las causas y se trabaja a favor de la naturaleza, los tratamientos resultan más sencillos y eficaces.

Las medicinas complementarias están en general dentro de este nuevo paradigma de la salud: comprender cuales son las mejores condiciones en las que la salud florece, entender las enfermedades como expresiones de un desequilibrio del sistema, y en cualquier caso, favorecer siempre y en primer lugar los recursos autocurativos del organismo, que los tiene, para mejorar cualquier proceso. Cualquier tratamiento, sea de la medicina natural o de la convencional, ha de venir después.

Tener un sentido trascendente de la vida, por lo que se refiere a la salud, nos obliga a conectar con otra visión de nuestro cuerpo: no es un conjunto de partes, sino la materialización en el mundo físico de una realidad física, energética, emocional, mental, espiritual. Una realidad que hace inevitable que también se materialice en lo físico la falta de armonía en lo físico, lo energético, en lo emocional, en lo mental, en lo espiritual.

Por eso, una vida emocional cálida y satisfactoria, una mente equilibrada que alimenta la confianza y el optimismo, un sentido trascendente de la vida, tener la inmensa fortuna de dedicar la vida a algo que nos apasiona y nos con-mueve, forman un conjunto de circunstancias promotoras de la salud tan importantes como una llevar una dieta saludable, la práctica de ejercicio, el descanso y esparcimiento, vivir en un lugar sano, etc.

Los Dres. Stephanie y Carl Simonton han sido pioneros en la investigación sobre enfermos de cáncer. Su trabajo se ha centrado en descubrir los factores emocionales que inciden en el desenlace de un proceso maligno. Después de trabajar con numerosos grupos de enfermos, han llegado a identificar algunas variables que influyen en la capacidad de sanación del individuo.

Tener conflictos emocionales no resueltos, sentirse desamparados ante las dificultades de la vida, las carencias afectivas son factores que predisponen a la enfermedad, a “tirar la toalla”. Pertenecer a una comunidad familiar /amistosa amorosa y sustentadora, desarrollar la capacidad para disfrutar de lo que se tiene, tener una visión trascendente y valiosa de la propia vida y de lo uno ha venido a hacer, son los mejores estimulantes de la capacidad interna de autocuración.